Quedarían espejos de fotos muertas
una rodaja de botella vacía
la mueca más simple
un fantasma de papel
habría pájaros disparando
a la luna
una luz detrás de un trompo
nostalgias de absurda poesía
una ventana
un punto infinito
¿qué más podría quedar en una calle,
en un desierto,
en un flash discontinuo?
quedarían otra vez fotos muertas
como un eterno rompecabezas
el exilio de una calavera sedienta
y sus repetidos presagios
clavando el atardecer:
esta puta noche en ciernes
este magro sabor a cerveza
en una lengua anestesiada...
escrito a partir de las letras de Marquínez - Valverde












